Inauguro una nueva etpa de mi vida. He decidido romper a matar. Cada vez que empiezo una nueva etapa vital, reordeno mi biblioteca. Es un placer indescriptible. Pura paz. Limpio cada libro con amor infinito (y más allá, como dicen los adolescentes). Y luego, los coloco cuidadosamente en la estantería con la exactitud de un cirujano. Cortando el espacio, con la simetría de los bloques de la pirámide de Gizeh.