{"id":111,"date":"2022-11-09T18:41:16","date_gmt":"2022-11-09T18:41:16","guid":{"rendered":"http:\/\/bluetruecrime.com\/blog\/?p=111"},"modified":"2025-10-18T18:31:21","modified_gmt":"2025-10-18T18:31:21","slug":"el-crimen-de-almonte-las-fundas-de-los-sofas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bluetruecrime.com\/blog\/el-crimen-de-almonte-las-fundas-de-los-sofas\/","title":{"rendered":"EL CRIMEN DE ALMONTE: Las fundas de los sof\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">De lo poco que conocemos de la cotidianidad de los personajes de esta historia, sabemos que d\u00edas antes del crimen, M.A., el marido de M., le hab\u00eda pedido que fuera a la casa a poner las fundas, porque \u00e9l no sab\u00eda hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este detalle ha pasado completamente desapercibido, salvo para algunos cuantos internautas, quiz\u00e1s porque el patriarcado naturaliza algunos hechos de lo ocurrido, haci\u00e9ndolos pasar como completamente normales y cotidianos, cuando en realidad no lo son.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M., de la que hablaremos m\u00e1s tarde en <em><strong>M. de mis amores<\/strong><\/em>, siempre se ha deshecho en halagos hacia su difunto marido y padre de su hija. De una de las \u00faltimas entrevistas m\u00e1s completas que dio a los medios de comunicaci\u00f3n, se puede deducir claramente que se culpa a ella y solo a ella de haberse &#8216;cansado&#8217; de M.A, y que este era un &#8216;buenazo&#8217;, que nada tuvo que ver con su &#8216;cabeza loca&#8217;, a la hora de enamorarse de otro hombre, que a la vista est\u00e1, era m\u00e1s joven y m\u00e1s apuesto, y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 cosas \u00edntimas m\u00e1s justificar\u00edan esta elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, a nadie que haya estudiado la realidad desde una perspectiva de g\u00e9nero, se le escapa que M., consciente o inconscientemente, porque esto, desde aqu\u00ed, nosotr@s nunca lo podremos saber, est\u00e1 &#8216;adapt\u00e1ndose&#8217; a la imagen que se espera que se tenga de ella. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos referimos a esta imagen de salvar al fallecido de toda culpa y pecado, de limpiarlo moralmente y dejar su coraz\u00f3n blanco como una patena, y echarte esa suciedad que has limpiado a ti por encima, por todo el cuerpo, para que todo el pueblo te vea sucia y te juzgue justo como te ha juzgado, como una mujer pecadora, cabraloca y culpable de ser infiel a su marido, con otro m\u00e1s joven, m\u00e1s apuesto, y repito, qui\u00e9n sabe qu\u00e9 \u00edntimas cosas m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nosotres no somos as\u00ed. No vivimos encerrados en una mentalidad sofocante de un pueblo del Sur de Espa\u00f1a. Aunque nos responsabilizamos de ella, no arrastramos la deuda hist\u00f3rica que le lleva a estar en un conflicto constante a punto de estallar entre <strong>modernidad y barbarie<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pas\u00f3 con el caso Chavero, donde una mujer en la cuadrag\u00e9sima edad, divorciada, ten\u00eda relaciones m\u00e1s o menos espor\u00e1dicas con hombres menores que ella y de la que las mujeres mayores del pueblo comentaban por lo bajini este asunto de la liberaci\u00f3n sexual con aire reprobatorio. Y pasa y sigue pasando en el caso Almonte, en el que no sabemos si M. es culpable o no de asesinato, pero s\u00ed queda claro que M. es culpable de algo mucho peor, del modo en que ha gestionado su conducta sexual, y esto es imperdonable, y es por eso que se ha tenido que ir del pueblo, no por asesina, sino por mala y por puta, puta mala o mala puta, que todas las combinaciones seguramente hayan sido articuladas, porque ya sabemos la creatividad l\u00e9xica que se pueden gastar en determinados mentideros cuando la poderosa energ\u00eda mental del ser humano deja de usarse para fines nobles, altos y altruistas y se emplea bien a fondo en las peque\u00f1as cosas de la vida cotidiana. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hay otra verdad a la que la mentalidad de pueblo, estrecha y obtusa en sus principios morales, no puede acceder y que se evidencia en este detalle tan simple, tan nimio, tan asquerosamente cotidiano, como es el de las fundas del sof\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ahora, volvamos al siglo XXI, y expliqu\u00e9mosle la situaci\u00f3n a un milenial, y lo har\u00edamos tal que as\u00ed: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer se casa con un hombre mayor que ella y con el tiempo tienen una hija en com\u00fan. Con el paso del tiempo tambi\u00e9n, ella se desenamora y quiere vivir nuevas experiencias. Se enrolla con uno del trabajo, y, tras muchas dudas e inseguridades, abandona definitivamente la casa com\u00fan, y como mujer independiente desde un punto de vista econ\u00f3mico que es, se alquila un piso y estrena su nueva vida. Por su parte, el marido es un ser humano independiente tambi\u00e9n, al que se le conocen aventuras m\u00e1s o menos pasajeras con mujeres <strong>casadas<\/strong> del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo este marco de igualdad, la pregunta es muy simple: \u00bfa cuento de qu\u00e9 M.A. se atreve, mejor decir, osa a pedirle a M. que acuda a su casa, como si fuera su chacha, su esclava, y solicitarle que, gratis, le haga tareas de su casa, que \u00e9l, como un ser aut\u00f3nomo y responsable y adulto que es, deber\u00eda saber aprender a hacer? \u00bfNo pod\u00eda consultar en internet acaso c\u00f3mo se hac\u00eda? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo se le hubiera quedado el cuerpo a M.A. si M. le hubiera pedido que fuera a su nueva casa a lavarle los platos, las toallas y a dejarlo todo correcto con la excusa de que su hija iba a vivir en esa casa al menos una semana s\u00ed y otra, no?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie hubiera comprendido que M. le pidiera servicios de limpieza gratuitos a su ex-marido. \u00bfY por qu\u00e9 M.A., que en gloria est\u00e9, se tomaba la libertad de hacerlo? \u00bfEra acaso \u00e9l un rey al que servirle con pleites\u00eda eternamente y M. una campesina en la Edad Media sometida a relaciones de vasallaje?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, aunque M. haya dirigido todo su discurso machista hacia F.M., ya explicaremos en otro post por qu\u00e9, a nosotres nos queda claro y meridiano que M.A. arrastraba a M. hacia su esfera de poder, haci\u00e9ndole sentir culpable por su desamor e imponi\u00e9ndole, de forma inconsciente probablemente, esta disciplina de someterla a las tareas de su hogar, como una forma de castigo por su inmoralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No. M.A. no era un santo. Sabemos que M.acudi\u00f3 a la casa con su madre a cambiar las fundas de los sof\u00e1s. De nuevo, en un intento de &#8216;dejar las cosas claras&#8217;, pero a la vez, de nuevo, de movilizar a las mujeres para hacer tareas que \u00e9l, como ser adulto y responsable que es para trabajar en el Mercadona, para cuidar de su hija, y para tener relaciones sexuales espor\u00e1dicas, REPITO, con<strong> MUJERES CASADAS <\/strong>(\u00bfestaba acaso Francisco Medina casado?) deber\u00eda haber abordado \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ahora es donde la cosa se pone interesante. Porque es ahora cuando surge la pregunta que todxs nosotres nos estamos haciendo y que es la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1nto tiempo esto estaba siendo as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, \u00bfcu\u00e1ntas veces tuvo Marianela, que trabajaba igual que \u00e9l, en el Mercadona, insisto, cu\u00e1ntas veces tuvo que ir a esa casa que hab\u00eda intentado abandonar pero que no hab\u00eda podido, a cambiar las s\u00e1banas, a hacer las camas, a las fundas de los sof\u00e1s, a llevar a la ni\u00f1a al m\u00e9dico para aquello de la piel at\u00f3pica, a recoger la casa, s\u00ed, cu\u00e1ntas veces?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos internautas han se\u00f1alado que les parece un detalle muy raro que el d\u00eda despu\u00e9s del crimen, M. fuera a la casa de su marido y dejara en el recibidor un paraguas y unos calcetines, y que no subiera a dejarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo existen dos razones por las que M. no quisiera subir. Pero de esto hablaremos ya en otro post.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-base-color has-contrast-background-color has-text-color has-background\">Qu\u00e9 es BTC: <\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-base-color has-contrast-background-color has-text-color has-background\">BTC es un producto de ficci\u00f3n criminal\u00edstica que est\u00e1 en desarrollo y que se presentar\u00e1 como tema de investigaci\u00f3n en el Trabajo de Fin de M\u00e1ster del doble grado de Criminolog\u00eda e Ingenier\u00eda inform\u00e1tica de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, de la cual la autora es alumna. <\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De lo poco que conocemos de la cotidianidad de los personajes de esta historia, sabemos que d\u00edas antes del crimen, M.A., el marido de M., le hab\u00eda pedido que fuera a la casa a poner las fundas, porque \u00e9l no sab\u00eda hacerlo. 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